lunes, 27 de abril de 2015

La Cuestión I


A medida que la Historia del Pensamiento Económico se despega de su rol de simple recapitulación de doctrinas económicas y se convierte ella misma en la Economía Política, surge la necesidad de dar cuenta de sus inicios. Para ello, se vuelve ineludible rastrear sus orígenes al despunte del pensamiento moderno, en la Polémica de los Universales. La misma contrapone un pensamiento escolástico trascendental, que buscaba las explicaciones en un ámbito supraterrenal, con otro más profano, celoso de su independencia con respecto a la Fe. Este último tiene la pretensión de ser autónomo en su capacidad de explicar la totalidad de los fenómenos sin recurrir a Dios. El reclamo de un ámbito de conocimiento soberano y propio supone un antecedente para la Ciencia Económica.


Al mismo tiempo esta libertad para conocer tiene su correlato en una reciente libertad de actuar, resultado de los nuevos códigos y comportamientos surgidos de la expansión de la mercancía. Una nueva mentalidad, burguesa, contrapondrá sus nuevos valores (el pragmatismo, la intuición) contra la excesivamente piadosa y solemne cosmovisión feudal. En este contexto, la justificación del poder del príncipe dejará de recaer en el designio divino y pasará a estar explicado por su capacidad de servir al pueblo.






Preguntas para acompañar la lectura:
¿Qué diferencias encuentra entre el desarrollo del concepto que plantea Santo Tomás de Aquino y el de Guillermo de Ockham? Qué plantea cada uno de ellos?
¿Qué diferencia existe entre preguntarse "cuál es el precio justo" y "qué determina los precios"?
¿Cuál es el logro de Jean Buridan? ¿Qué avance conceptual de su predecesor deja de lado?
¿Cuál es el rol del Príncipe en la constitución de los proto Estados Modernos?
¿Qué leyes de la cataláctica se pueden encontrar en el desarrollo de Copérnico, Oresme, etc.?

viernes, 17 de abril de 2015

El mercader de Venecia

Para el fin de semana, y para los que disfruten de la literatura, les dejamos (acá) la obra de Shakespeare que mencionamos en clase. Resulta interesante como representación del contexto histórico del capitalismo comercial italiano en su época de auge. Después nos comentan qué les pareció.

lunes, 6 de abril de 2015

Del prejuicio al concepto

Proponemos una aproximación al Esquema de la Ciencia Económica con una introducción desde afuera del mismo y entendiendo al Esquema como una introducción en sí mismo. Entendida como ciencia, la EP se basa en la reconstrucción y reelaboración de conceptos. El origen de los conceptos son las nociones, las cuales a su vez tienen su raíz en los prejuicios. No se puede decir de ante mano el contenido de un concepto porque justamente el concepto es una transformación de una noción inicial.

La cultura universitaria existente presupone que al ingresar al aula el estudiante debe abandonar todos sus prejuicios, para así aprender lo que se dicta en clase y repetirlo. De esta forma, la carrera se convierte en una verdadera carrera de obstáculos, en la que el estudiante simula poseer conocimiento que en realidad no tiene para poder superar los exámenes. Pero negarlo supone la mera adquisición de un saber artificial. Hay que reconocerlo como un paso necesario de la ciencia. En este sentido, lo que propone el vínculo universitario es juntar fuerzas y compartir ideas,  valorizando el punto de partida sin simular que se arranca de cero.

La HPE es una historia descriptiva de las doctrinas económicas  y su rica experiencia histórica nos da la oportunidad de hacer una exposición rigurosa y sistemática de lo que dicen los autores. Cada una trae a colación muchas nociones que no puede desarrollar como conceptos. ¿Cuál es este límite?

Reconstruida la historia de las doctrinas y haciendo hincapié en el contenido teórico sólo pudimos concebir tres teorías generales en el curso de nuestra investigación. A ellas se refiere el esquema. La secuencia expuesta, muestra que paso a paso, el objeto de estudio se amplia en la medida que aparecen problemas que no se pueden eludir y entonces nace la necesidad de un contenido teórico más amplio que incluya al anterior. Las dos primeas la podemos reconstruir en autores pretéritos, pero la tercera ya está presente en los autores de hoy, los cuales sin embargo son los más ideologizados y con menor contenido teórico. 

La diferencia fundamental entre teoría y doctrina es que la teoría está en principio potencialmente libre de toda doctrina, por eso le podemos decir que es científica. Pero para hacerlo también se vuelve necesario definir un conjunto de categorías útiles tales como: Noción/concepto; Teoría/doctrina; Ideología/ciencia. En las doctrinas se combinan la ideología y la ciencia. Analizando las doctrinas hasta las últimas consecuencias se puede lograr la liberación del concepto, pero no del todo en la medida que se mantenga el sistema vigente.

La producción teórica es tan parte del producto social como cualquier otro producto destinado a satisfacer una necesidad. El prejuicio anticonceptual: “¡Eso es muy teórico!”,  contrapone a la teoría con lo que considera verdaderamente importante: la experiencia práctica. De este modo, la teoría aparece así como algo de cuestionable utilidad y posiblemente una pérdida de tiempo. Pero para nosotros es un tema de la ciencia económica definir qué es una teoría y también decir qué es la ciencia, qué es una teoría científica y cómo se relaciona con la experiencia práctica.


Guía la lectura de los próximos textos:


  •     ¿cómo cultivamos los prejuicios, nociones, sobre las categorías M, D y K? ¿cómo identificamos en las doctrinas los alcances y límites del desarrollo conceptual de cada categoría? ¿Qué otros problemas consideran relevante para discutir?
  •   ¿cuáles son las transformaciones que sufren los conceptos y los objetos de estudio involucrados en estas teorías?