El esquema lo que hace es reorganizar a la Ciencia Económica de acuerdo a tres teorías generales que se ocupan de los conceptos fundamentales de la misma (a saber: mercancía, dinero y capital). Pero antes es menester hacer dos distinciones: una de ellas es entre Ciencia Económica (CE) y Economía Política (EP), y la otra es entre la historicidad y la historia de los conceptos.
Mientras que la CE estudia todas las formas de vida económica de los hombres, es decir, la forma en la que los hombres organizan su vida, la EP se centra en una sociedad particular (por ejemplo, el capitalismo). Dentro de aquella diferenciación, resulta relevante el contexto en el cual se analizan los conceptos. La verdad no es absoluta, sino contextual. Por lo tanto, nos va a importar definir los contextos para poder analizar los conceptos relevantes.
En toda su historia, el hombre necesitó intercambiar con otros hombres debido a que somos seres sociales. Pero en la sociedad capitalista, los hombres intercambian diferentes mercancías con personas desconocidas en el mercado a través de los precios. Consecuentemente, la producción social dejó de estar asociada a las relaciones personales; el intercambio mercantil ya no implica un vínculo directo entre las partes.
Por lo tanto, en la sociedad capitalista nadie me dice cuánto, cómo ni qué producir. La nueva forma de relación social en el Capitalismo es indirecta, fugaz, evanescente, de equivalentes y entre personas que no registren relaciones de dominación.
De esta forma, en la sociedad capitalista existe una dualidad entre la Sociedad Civil (SC) y Estado Moderno (EM). Tal relación polar sólo tiene sentido si existen conjuntamente y ambos son mutuamente contrapuestos.
Mientras que la SC es la representación de la pura libertad, el EM resulta ser la encarnación pura del poder. Los individuos de la sociedad capitalista tienen esta doble vida: por un lado, cada uno forma parte de la SC en la que produce, trabaja, compra y vende en situación de igualdad con el resto de sus pares; por otro lado, es miembro del Estado mediante la participación y el mantenimiento del mismo. Sin embargo, estas dos facetas están escindidas.
Otra de las distinciones que resulta importante a la hora de encarar el Esquema es la diferencia entre la historicidad y la historia de los conceptos. De modo introductorio, diremos que la historicidad de los conceptos tiene una instancia específica y otra genérica, y se refiere a las diferentes coyunturas en las cuales se enmarcan los conceptos. Paralelamente, los conceptos poseen una historia, o sea, son el resultado parcial de un proceso de construcción permanente, los cuales determinan la forma en la que la Humanidad concibe al mundo.
Para finalizar, se dejan algunas preguntas para reflexionar sobre el texto del Esquema.
Para finalizar, se dejan algunas preguntas para reflexionar sobre el texto del Esquema.
- ¿De qué sirve diferenciar el objeto de estudio de la Ciencia Económica y la Economía Política? ¿Qué entendemos por cada una de ellas?
- ¿Qué es la mercancía? ¿Existió siempre? ¿Qué momento histórico comprende?
- ¿Por qué la generalización de la relación mercantil tiene como condición necesaria la ausencia de relaciones dominación en la sociedad?
- ¿En qué se diferencian las sociedades mercantiles y las no mercantiles con respecto a los momentos técnico material y social?
- ¿De qué manera la mercancía se convierte en trabajo social?
- ¿Qué importancia tiene la generalización de la relación mercantil para la escisión entre Sociedad Civil y Estado?
- ¿Cuál es el rol del concepto? ¿Qué importancia tiene el contexto para el desarrollo del concepto? ¿Qué implica para el desarrollo conceptual de la mercancía que la mentalidad burguesa vaya delimitando la realidad?
- ¿Cual sería la diferencia entre analizar la historia o la "historicidad" de las categorías?